Fuerte de Cobos

  De gran valor histórico-arquitectónico, y testimonio único en su tipo, está ubicado a 40 kms de la ciudad de Salta; en la localidad de Cobos. Se encuentra sobre la margen derecha del río Mojotoro.

  Fue construido para contener los ataques indígenas, bajo el nombre original de fuerte “Nuestra Señora de Santa Ana.

  Durante el siglo XVII tuvo funciones de puesto de avanzada y defensa de la ciudad. En 1690, el Gobernador de Tucumán, don Tomás de Argadoña, da instrucciones a Diego Diez Gómez, teniente de Salta, para que allí se mantuviera una guarnición permanente: es así que a partir de entonces adquiere realmente el carácter de fuerte. Su estratégica ubicación permitía el dominio visual de la extensa llanura del este.

  En 1733, bajo el gobierno de Juan de Armasa y Arregui, se construyó la casa según la inscripción explícita del dintel de la puerta principal.

  Cumplió funciones como fuerte a lo largo de todo el siglo XVIII, hasta que una nueva línea de frontera le restó importancia. Durante el siglo XIX, como puesto militar, siguió prestando servicios de apoyo al Ejército del Norte.

  En 1812 y 1813 el General Manuel Belgrano pasó por Cobos: el 26 de agosto de 1.812, luego del éxodo jujeño, mientras se retiraba hacia el sur; y el 15 de febrero de 1.813 cuando se dirigía a Salta luego de jurar fidelidad a la Asamblea del Año XIII ante el río Pasaje o Juramento.

  Posteriormente, el fuerte de Cobos fue utilizado como cuartel del Gral. Martín M. de Güemes; y fue ahí donde el Director Supremo Juan M. Pueyrredón encomendó al Gral. Güemes la defensa de las Provincias Unidas del Río de la Plata, a fin de mantener alejado al Ejército Realista para que en Tucumán pudieran reunirse los Congresales para declarar la ansiada Independencia Nacional.

  Tras las guerras de la independencia, sirvió como vivienda rural. Ha llegado hasta nuestros días con numerosas refacciones.

  Fue declarado Monumento Histórico Nacional mediante decreto Nº  95.687 del 14 de Junio de 1.941.  

 DATOS TECNICO- ARQUITECTÓNICOS

  Presenta gran similitud con las “salas de fincas” de la zona: partido en formal rectangular, de gran longitud, resuelto en dos pisos. Si bien no tiene galerías, grandes balcones techados corren en ambas fachadas de la planta alta. En uno de los extremos se encuentra un pequeño balcón, y en el otro la escalera de mampostería.

  La solución dada en planta baja, con dos grandes habitaciones y un zaguán que vincula ambos frentes, pone en evidencia un partido arquitectónico más doméstico que defensivo. Tiene muros de adobe, estructura y balcones de madera, pisos de ladrillones y techo de cubierta de tejas.

  Las sucesivas reconstrucciones le han hecho perder gran parte de su material original, sobre todo el maderamen.

Fuentes:

  Martínez, Elena y Giles Castillo, Birmania. Salta, patrimonio urbano arquitectónico, Departamento de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbano de Salta, Ministerio de Educación de la Provincia de Salta (2005), Guía de Monumentos, Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos (2008)